11 de diciembre de 2009

EMERSON: "LA 6ª TEMPORADA SERÁ AÚN MÁS CONFUSA"

Que un actor comparta ciertos dejes con su personaje resulta habitual, cuestión de convivencia en un mismo cuerpo. Lo de Michael Emerson y Benjamin Linus es caso aparte. El pelo agitado, las gafas de plástico, el chaleco 'beige' que combina diferentes estampados... Podría ser un genio, un loco o un niño taciturno al que su madre acaba de dar en mano el almuerzo. Pero, como en el papel que interpreta en 'Perdidos', hace olvidar su fragilidad a cualquiera cuando fija la mirada azul, gélida, y apunta con su nariz afilada.

En la serie, da igual que le insulten o peguen: siempre esconde un as en la manga.

Comienza la partida.






"Ben no se parece a otros villanos: mantiene siempre un alto nivel de ambigüedad. Exacto, es un puzle ambiguo: inteligente, manipulador y maquiavélico", repasa. Se presentó en la ficción como Henry Gale, homónimo del tío de Dorothy en 'El mago de Oz' y un buen hombre que, tras caer sobre la isla en un viaje en globo, tuvo que enterrar entre lágrimas a su mujer. Mentira. "Los guionistas siempre quisieron tener al gran antagonista. Me probaron con esa idea y funcionó. Si no, habrían encontrado la manera de matar a Gale. Y de traer a alguien nuevo", narra Emerson, el jefe de los 'Otros' en la ficción.

Medita cada respuesta como si le fuera la vida en ello, y su respiración apenas alcanza el final de las frases. Emerson sigue escarbando en Linus: "No piensa en lo que los demás no saben, sino en lo que necesitan. Presta atención a la psicología de todo el que querría tener poder". En contra del 'leit motiv' de este 'malo' de libro juegan los acontecimientos de la quinta temporada, en la que se ha visto obligado a aceptar el papel de gregario de John Locke -o un tipo con el mismo aspecto-, alguien a quien antes había estrangulado con sus propias manos: "Ben solía tener todo bajo control y ahora está improvisando. Anda bajo mínimos: no tiene ayuda, fuentes, pistolas, amigos... Pero las ruedas siguen girando en su cabeza. Y aún es muy importante".

Hay que tener en cuenta que está inmerso en la grabación del 10º episodio, es decir, más allá del ecuador de la última edición. Así que sabe de lo que habla. ¿O no? "La última temporada será aún más confusa. Pensaba que, cuando empezara, se disiparía la niebla y vería el sendero de la serie. Pero, en absoluto. Es más complicada". Aunque haya que tomar apuntes, 'Perdidos' seguirá contando con adeptos. "Funciona porque habla de moral. Nos presenta situaciones comprometidas éticamente, además de que pueda tener más o menos ciencia-ficción o más o menos ingredientes románticos. Hay redenciones, vidas pasadas, expiaciones, cosas que gozan de un atractivo universal. De hecho, la serie es más popular en el extranjero que en EEUU", opina. Desde luego en Norteamérica ha perdido fuelle. La media de audiencia, temporada por temporada y en millones de espectadores, 'canta': 15,69 (primera), 15,50 (segunda), 15,05 (tercera), 13,40 (cuarta), y 11,05 (quinta). En la ABC, 'Perdidos' afronta su recta final con un cambio de día, ya que pasará a los martes porque la cadena estima que la comedia 'Modern family' se ha ganado la franja de 'prime time' de los miércoles, el día clásico de los supervivientes.

A Emerson, mejor que nadie le eche la culpa: "Yo continúo siendo el mismo monstruo de siempre, pese que por el camino hayan matado a mi 'hija' Alex. Otros personajes han tenido una evolución, pero Benjamin se mantiene constante en su comportamiento y en sus estrategias, aunque sus intenciones aún son un misterio". Charles Widmore (Alan Dale), empeñado en volver a la isla, es el autor -intelectual- de ese disparo a bocajarro que acaba con la vida de Alex (Tania Raymonde). Enemigos irreconciliables, Linus y Widmore tienen cuentas pendientes. "No vemos el choque entre ambos desde hace muchas escenas. El foco de la serie se ha ido a otras tramas, pero es inevitable que vuelvan a estar cara a cara". Añade una pista: "No obstante, puede que no sean las mismas personas ni persigan los mismos objetivos que la última vez que se encontraron".

A este actor de teatro clásico con dos premios Emmy en su haber -el último por interpretar a Ben- deberían darle otro galardón por su sinceridad, que burla las mordazas que los 'jefazos' de 'Perdidos' han recomendado a los actores más charlatanes. Ahí va otra píldora: "En la sexta temporada, la batalla entre el bien y el mal se va a volver más clara, más explícita. La serie se vuelve más 'zarathustriana'. Sobre la luz y la oscuridad. Sobre el bien y el mal". Unos segundos después, se muestra preocupado: "Quizás no debería haber dicho esto...".

Como ha tenido a bien responder, merece exponer sus preguntas, ésas que le quitan el sueño: "¿Para qué todo esto? ¿Por qué empezó? ¿Qué es la isla? ¿Podemos confiar en lo que hemos visto en estas cinco temporadas, o lo hemos malinterpretado todo?". En cualquier caso, a muchos les ha merecido la pena: a Emerson el primero. De entre todos los protagonistas de 'Perdidos' se quedaría con Mr. Eko y de entre todas los protagonistas de Oahu se quedaría con las montañas. En un 'flashforward' de melancolía, pronuncia estas palabras mientras su mirada, azul, gélida, se pierde por una isla que tendrá que abandonar: "Nunca había residido en un lugar con selvas. Me gusta la vida contemplativa de allí arriba. Las vistas, los sonidos, los pájaros...".

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1 comentario:

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