8 de mayo de 2009

LOCKE, BEN Y....EL INCIDENTE



Aunque parezca mentira, fuera de cámaras, Terry O'Quinn y Michael Emerson son muy amigos. Este verano, Terry O'Quinn aprovechará el parón desarrollando un guión (escrito por su hermano menor Thomas Quinn) sobre un americano que viaja a Irlanda para explorar su misterioso pasado. O'Quinn ya le ha ofrecido un pequeño papel a Michael Emerson, que ha dicho: "iría a cualquier parte con Terry".

Así empieza un interesante artículo centrado en Benjamin Linus y John Locke. Pero cuidado, contiene algunas pistas de la season finale...






Parece que Emerson es uno de los pocos miembros del reparto invitados al selecto mundo privado de O'Quinn. "Michael y yo nos entendemos desde el principio porque somos más o menos la misma criatura", dice Terry, de 56 años. "Nuestro pasado está en el teatro, y hay una forma diferente de tratar a la gente en el teatro. Tenemos la misma definición de profesionalidad". "Compartimos puntos de vista", dice Emerson, de 54 años. "Tenemos más o menos la misma edad, hemos crecido en la misma época y dimos los primeros pasos en el escenario casi a la vez".

En pantalla, sin embargo, es otra historia. Un repaso rápido: Ben ha disparado a Locke, lo ha dejado tirado en una fosa llena de esqueletos, interrumpió su suicidio sólo para estrangularlo segundos después y mandó su cuerpo muerto a la Isla para resucitarlo. Ahora su contienda llega al clímax con el último cliffhanger de final de temporada de la historia de Lost, en el que Ben es forzado, por orden expresa de Locke, a hacer un monumental sacrificio que "cae a Ben como una piedra y lo sitúa en el centro de la acción", dice Emerson.


"Cuando veas la finale", asegura O'Quinn, "hay revelaciones muy impactantes sobre mi personaje, que ni siquiera puedo empezar a afrontarlos". ¿Una hipérbole del actor? No si conoces a O'Quinn. Si le preguntas, por ejemplo, si cree que la desaparecida Claire pertenece todavía al mundo de los vivos, se encoge de hombros y dice: "no sé si está en una nevera en algún sitio. No puedo permitirme atender a todos estos personajes". O pregúntale si echa de menos a algún compañero de reparto cuyo personaje haya muerto. Algunos, por supuesto, pero la mitad del tiempo, cuando trabajan están "de mal humor y hartos de cada uno de ellos".

O'Quinn tiene razones para no estar de mal humor estos días, ya que su personaje parece que se ha deshecho de su carácter lastimoso de la última temporada. "Terry esta mucho más feliz interpretando al Locke confiado, decidido y misterioso que se ha mostrado en la última parte de la temporada", dice el productor ejecutivo Carlton Cuse. "Después de que le dispararan y de ser estrangulado, Locke ha descubierto su chaqueta antibalas", explica un revigorizado O'Quinn. "En cierto modo, es indestructible y se le han olvidado todas las dudas. Más que creer en la Isla, ahora forma parte de ella".

Con Ben y Locke protagonizando lo que Michael Emerson llama "el argumento sobrenatural de la serie", las dos horas de la season finale explorarán "la batalla por las reglas de la misteriosa Isla". Mientras tanto, los losties de Dharmaville de los años 70 están intentando entender el legado de Daniel Faraday y su sugerencia de que los eventos del futuro pueden ser alterador si el grupo desentierra y hace explotar Jughead, la bomba que el propio Dan mandó enterrar durante su visita en los años 50. Objetivo: evitar que el Oceanic 815 se estrelle en la Isla por primera vez. "Se cuestionan si es posible o no, pero lo más importante, si deben hacerlo o no", dice el productor ejecutivo Damon Lindelof.

Emerson, por su parte, está convencido de que Ben volverá para la última temporada en 2010. "Participo en una escena en la que desearás ver qué pasa después", asegura. "Algo se deja en el aire. La audiencia se va a preguntar quién estará en la serie la próxima temporada". "Esa es una buena pista", dice Cuse, que elogia a Michael Emerson por ser "un actor bienhablado". Y Lindelof, irónicamente suponemos, añade: "que ahora debe ser asesinado".

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